El 74% de los empresarios mexicanos no invertirá en 2026

El sector empresarial mexicano arranca el 2026 con cautela. El más reciente Monitoreo de Percepciones Empresariales de Vestiga Consultores detectó un clima generalizado de pesimismo entre quienes toman las decisiones en las empresas del país.
El dato más revelador: solo 15 % de las organizaciones tiene planes concretos de inversión significativa para este año, como contratar personal o expandir operaciones. Un contundente 74 % los descarta por completo y 11 % los condiciona a cómo evolucione el entorno.
«Normalmente, las expectativas de empresarios e inversionistas son cuidadosamente medidas en varios países para proyectar las probabilidades de que se genere inversión. Expectativas negativas no son, en forma alguna, una noticia alentadora para la marcha económica de ningún país», señaló Sergio Díaz, socio director de Vestiga. «En el caso de México es particularmente doloroso que no mejoren estas perspectiva, porque llevamos varios años con un crecimiento muy bajo, lejos de lo que un país de nuestras dimensiones y necesidades requiere».
El pesimismo tampoco se detiene al mirar hacia adentro. En casi seis de cada diez empresas, sus líderes se declaran «poco» o «nada» optimistas sobre el desempeño de la economía nacional en 2026 frente al año anterior y solo 15 % se dice «muy optimista».
Lo mismo ocurre con las proyecciones de ventas propias: apenas 18 % espera mejores resultados que en 2025, mientras que 35 % anticipa una caída y poco más de 40 % cree que sus números serán similares a los del año pasado.
«Los inversionistas no pueden desligar sus expectativas sobre la economía del desempeño que estiman para sus propias organizaciones. En esta ocasión observamos un bajo ánimo también en ese frente: solo 18 % considera que sus ventas serán mejores, versus 35 % que estima que serán peores», apuntó Díaz.
El directivo concluye con un llamado directo: ante la incertidumbre global y la compleja relación bilateral con Estados Unidos, el gobierno mexicano y las cúpulas empresariales deben alcanzar acuerdos urgentes en materia de seguridad pública y certidumbre jurídica para reactivar el ánimo inversor y darle impulso real a la economía del país.
